Marruecos reforzó este viernes 14 de agosto la vigilancia en la frontera de Castillejos, también conocida como Fnideq, ante los llamados difundidos en redes sociales para un nuevo cruce masivo de migrantes hacia Ceuta durante el sábado 15 de agosto.
El operativo incluye controles de la Policía y la Gendarmería en las carreteras que conectan Tánger con Castillejos, así como vigilancia en zonas costeras, colinas y áreas boscosas próximas al paso fronterizo. España también incrementó la presencia de sus cuerpos de seguridad ante el riesgo de que se repita la entrada multitudinaria registrada a finales de julio.
Controles en carreteras y accesos
En la carretera entre Tánger y Castillejos, de aproximadamente 80 kilómetros, se instalaron diversos puntos de revisión para impedir la llegada de grupos de migrantes a la frontera. También se reportaron controles a unos ocho kilómetros de Ceuta, donde agentes antidisturbios inspeccionan vehículos.
La Zona de Actividades Económicas de Castillejos concentra parte del despliegue, mientras que decenas de autobuses permanecen estacionados en las inmediaciones. Estos vehículos suelen utilizarse para trasladar a migrantes hacia ciudades del centro y sur de Marruecos.
Refuerzo por tierra y mar
La mitad de la playa urbana más cercana a Ceuta permanece cerrada al público y está custodiada por vehículos de las Fuerzas Auxiliares. Además, se observan embarcaciones de la Marina Real marroquí frente a la costa.
La carretera costera que conecta Castillejos con Ceuta continúa cerrada para periodistas y solo se permite el paso de viajeros y trabajadores autorizados. En el puesto fronterizo también se desplegó un vehículo antidisturbios equipado con cañón de agua.
Antecedente de finales de julio
El refuerzo de seguridad ocurre después de la entrada multitudinaria de migrantes a Ceuta del 30 de julio. Desde entonces, mensajes difundidos en redes sociales han promovido una nueva concentración para este sábado, lo que llevó a las autoridades de Marruecos y España a elevar la vigilancia en ambos lados de la frontera.
Aunque Castillejos mantiene actividad comercial y sus negocios operan con normalidad, la zona fronteriza permanece bajo un dispositivo especial. Las autoridades buscan evitar nuevas concentraciones y controlar los accesos ante una posible movilización.